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Olas, viento y buceo

Bucear con la marea: el repunte y la mejor hora

La mejor marea para bucear suele ser el repunte, el rato en que la corriente de marea se para antes de cambiar de sentido. Si puedes elegir, el repunte de la pleamar suele traer además el agua más limpia. Pero en puntas, canales y bocanas el repunte puede llegar una hora o más después de la pleamar o la bajamar, así que confírmalo con el centro de buceo del lugar.

Actualizada el 10 min de lectura

En esta guía
  1. La respuesta corta: bucea en el repunte
  2. El repunte no siempre llega con la pleamar
  3. Cuándo se ve más bajo el agua
  4. Puntas, canales y bocanas: donde corre el agua
  5. La inmersión a la deriva: usar la corriente
  6. El mar de fondo y las olas: el otro reloj
  7. Qué enseña TidePlanet en la pestaña de Buceo
  8. Un plan para elegir la hora
  9. En resumen
  10. Preguntas frecuentes
  11. Guías relacionadas

La respuesta corta: bucea en el repunte

Cuando la marea sube o baja, el agua no solo cambia de nivel: también se mueve en horizontal. Es la corriente de marea, que entra en las bahías y las rías con la marea creciente y sale con la vaciante. Entre una y otra hay un rato en que la corriente se para o casi se para antes de cambiar de sentido. Ese rato es el repunte (en inglés, slack water), y lo explicamos con detalle en corrientes de marea.

Para bucear, el repunte tiene tres ventajas claras:

  • Te quedas donde quieres. Sin corriente, recorres el arrecife o el pecio a tu ritmo y vuelves al punto de partida sin pelear contra el agua.
  • Gastas menos aire. Aletear contra la corriente cansa, y cuando te cansas respiras más deprisa.
  • Subir y salir es más fácil. La parada de seguridad, el cabo del fondeo, la recogida del barco o la salida por las rocas son mucho más sencillos con el agua quieta.

Además, DAN (Divers Alert Network), la organización internacional de seguridad en el buceo, aconseja no bucear con corrientes de más de un nudo, unos 1,85 km/h, sin la formación y la experiencia adecuadas. En una bocana o en una punta, la corriente puede pasar de casi nada a varios nudos entre el repunte y la media marea.

El repunte no siempre llega con la pleamar

La tabla de mareas da la hora de la pleamar y de la bajamar, es decir, de cuándo el agua está más alta y más baja. Es tentador pensar que la corriente se para justo entonces. A veces es así, pero muchas veces no.

El Servicio Hidrográfico de Canadá lo explica separando dos cosas que solemos confundir:

Qué es Dónde lo ves
La marea parada El rato alrededor de la pleamar o la bajamar en que el nivel casi no cambia En la tabla de mareas
El repunte El rato en que la corriente casi no corre En las predicciones de corrientes, donde las hay

Según ese servicio, las dos cosas no tienen por qué coincidir, y el repunte no llega con el mismo retraso respecto a la pleamar o la bajamar en todos los sitios. En la bocana de una ría, de un puerto o de una laguna, por ejemplo, el agua puede seguir entrando una hora o más después de la pleamar, porque el interior todavía se está llenando. Con la bajamar pasa lo mismo al revés. Y en un canal entre islas, la corriente depende de la diferencia de nivel entre los dos extremos, no de la marea de un solo lado.

Donde hay predicciones de corrientes, como las que publica la NOAA en Estados Unidos, te dan directamente la hora del repunte y la de la corriente máxima. Donde no las hay, el centro de buceo del lugar suele saber cuánto se retrasa el repunte respecto a la tabla. Y en el agua se nota: si las algas están tumbadas, el cabo del fondeo va tenso o tus burbujas se inclinan, todavía corre.

El tamaño de la marea también cuenta. Con mareas vivas, cerca de la luna nueva y la llena, entra y sale más agua en el mismo tiempo: la corriente es más fuerte y el repunte suele durar menos. Con mareas muertas, al revés. En el Atlántico, el coeficiente de marea es una buena pista para saber qué día te toca.

Cuándo se ve más bajo el agua

La visibilidad depende de lo que flota en el agua: arena y fango removidos, agua dulce de los ríos y plancton. La marea cambia de dónde viene el agua que tienes delante:

  • Con la marea creciente y la pleamar suele entrar agua de mar abierto, más limpia. Se nota sobre todo en rías, puertos, estuarios y lagunas, donde el final de la creciente suele ser el mejor rato.
  • Con la vaciante sale el agua del interior, con más sedimento y más agua dulce, y la visibilidad baja.

Un ejemplo muy citado es el puente Blue Heron, en Florida, uno de los sitios de buceo desde la orilla más conocidos de Estados Unidos. Según un artículo de la revista de DAN, allí se bucea en torno al repunte de la pleamar, que da la corriente más floja y la mejor visibilidad, normalmente de 6 a 12 metros. Más o menos una hora después de la pleamar, la visibilidad cae mucho y la corriente vuelve a apretar.

Otras cosas pesan tanto o más que la marea:

  • Lluvias y ríos. Después de varios días de lluvia, los ríos y las ramblas llevan barro al mar, y cerca de las desembocaduras el agua puede tardar días en aclararse.
  • Temporales y mar de fondo. Las olas grandes remueven la arena del fondo, y el mar de fondo de periodo largo lo remueve más hondo que una marejada corta.
  • El plancton. En primavera, en muchas costas templadas, florece el plancton y el agua se vuelve verdosa y turbia aunque el mar esté en calma.

Puntas, canales y bocanas: donde corre el agua

La corriente de marea se acelera allí donde el agua tiene menos sitio para pasar, como un río cuando se estrecha. Para el buceo, los sitios con más corriente son:

  • puntas y cabos, donde el agua rodea la tierra y forma remolinos detrás;
  • canales entre islas, o entre un islote y la costa;
  • bocanas de rías, puertos y lagunas;
  • bajos y agujas que suben desde el fondo en mitad de la corriente.

Son sitios muy ricos, porque la corriente trae alimento, y también los que más castigan un error de horario.

DAN avisa de dos efectos que sorprenden a muchos buceadores. Cuando la corriente choca contra una pared o un bajo, puede empujarte hacia abajo; en otros sitios el agua sube y te arrastra hacia la superficie. Si te pasa, intenta frenar el movimiento cuanto antes, agarrándote a la roca si hace falta y con cuidado de no tocar animales. Si bajas, compensa los oídos sin parar; si subes, ve soltando el aire y no lo retengas.

En el Mediterráneo la situación es otra. Como contamos en las mareas en el Mediterráneo, en casi toda la costa española la marea sube y baja unos centímetros o, como mucho, unas decenas de centímetros, así que no hay repunte que esperar. Allí la corriente la mueven sobre todo el viento y la circulación del mar, y puede cambiar de un día para otro. En sitios como las islas Medas o Cabo de Palos, la hora buena no la marca la tabla de mareas, sino el viento, el mar de fondo y lo que cuente el centro de buceo. Además, muchos de estos sitios son reservas marinas: en la de Cabo de Palos–Islas Hormigas, por ejemplo, bucear exige autorización previa y hay un número máximo de inmersiones al día.

La inmersión a la deriva: usar la corriente

A veces la corriente no se evita, se aprovecha. En una inmersión a la deriva te dejas llevar a lo largo de un arrecife o de una pared, y el barco te sigue en superficie y te recoge donde termines. Apenas aleteas, así que puede ser muy cómoda, pero pide otra preparación:

  • Formación y un buen briefing. DAN recomienda aprenderla con un instructor y que el guía explique la corriente de ese sitio antes de entrar.
  • Boya de superficie y carrete, como mínimo. Muchos buceadores llevan además un silbato y un espejo de señales. La boya es lo que sigue el barco.
  • No separarte. Quédate con el grupo o, como mínimo, con tu compañero. Si os separáis del grupo, seguid juntos.
  • No pelees contra el agua. Si la corriente te saca de la ruta, moverte un poco hacia un lado, hacia arriba o hacia abajo a veces basta para notarla menos.

Cuando la inmersión no es a la deriva, por ejemplo desde la costa, donde nadie te recoge, la regla de DAN es la contraria: empieza contra la corriente y vuelve a favor, y reparte el aire en tercios, uno para ir, otro para volver y otro de reserva.

El mar de fondo y las olas: el otro reloj

Puedes acertar con el repunte y tener un mal día por las olas. Hay dos cosas que mirar:

  • El mar de fondo son olas que llegan de una borrasca lejana. Cuanto más largo es su periodo, es decir, los segundos entre una ola y la siguiente, más hondo mueve el agua. Con mar de fondo grande y de periodo largo, el vaivén se nota en el fondo: te mece, levanta la arena y puede empujarte contra las rocas.
  • Las olas en superficie cuentan sobre todo para entrar y salir. Una salida por rocas sencilla con bajamar puede complicarse con pleamar y las olas rompiendo encima, o al revés. Mira cómo rompen y decide por dónde vas a salir antes de meterte.

El viento de tierra merece una mención aparte: aplana el mar junto a la costa, pero aleja de la orilla a quien está en superficie, por ejemplo haciendo snorkel o esperando a su compañero.

Qué enseña TidePlanet en la pestaña de Buceo

Cada lugar de costa con previsión de olas tiene una pestaña de Buceo. Esto es lo que verás y de dónde sale:

  • Una nota del día de 0 a 10 y la mejor ventana para bucear, un rato seguido de 40 minutos a 3 horas. Puntuamos cada 10 minutos el mar de fondo y su periodo, las olas, el viento, la corriente, la marea y la luz.
  • Los repuntes de hoy, en franjas moradas sobre la marea del día. Los calculamos con la curva de la marea: son los ratos alrededor de cada pleamar y bajamar en que el nivel cambia despacio, con 15 minutos como mínimo a cada lado. Es decir, es la marea parada, no una predicción de corriente, y por eso la página avisa de que en bocanas, canales y entre islas el agua puede seguir corriendo una o dos horas después. Donde la marea es muy pequeña no hay repunte, y no cuenta en la nota.
  • La corriente, de un modelo del océano (Copernicus Marine y Météo-France) con celdas de unos 8 km. Sirve para ver la tendencia frente a la costa, no la corriente de una punta o un canal concretos.
  • La visibilidad probable: buena, regular o mala. Es una estimación con el mar de fondo de las 48 horas anteriores, la lluvia de las 72 y el viento de las 24, no una medida, así que no sabe del plancton ni de los ríos cercanos.
  • El agua y el traje, con la temperatura del agua de hoy. Te contamos cómo elegirlo en qué neopreno usar según la temperatura del agua.
  • Puntos de inmersión, pecios, arrecifes artificiales y centros de buceo cercanos, en un mapa, y, donde hay datos, el perfil del fondo delante de la costa.

Tres ejemplos. En L’Estartit, frente a las islas Medas, la marea casi no se nota y la nota del día sale del mar, el viento, la corriente y la luz. En Cabo de Palos pasa lo mismo, y verás cerca los puntos de inmersión de la reserva marina y varios pecios. En La Restinga, en El Hierro, en cambio, sí hay marea, y la página suele marcar cuatro repuntes al día.

Un plan para elegir la hora

  1. Mira la tabla de mareas de tu sitio y apunta las pleamares y bajamares de las horas de luz.
  2. Elige el repunte de la pleamar si puedes, sobre todo cerca de rías, puertos o lagunas.
  3. Corrige la hora si buceas en una bocana, un canal o una punta: pregunta al centro de buceo cuánto se retrasa allí el repunte.
  4. Mira el coeficiente o la fase de la luna. Con mareas vivas, el repunte dura menos y la corriente aprieta antes.
  5. Revisa el mar de fondo, el viento y la lluvia de los últimos días: te dicen más de la visibilidad que la marea sola.
  6. Métete un poco antes del repunte, no a la hora justa, y planea salir antes de que el agua vuelva a correr.
  7. Lleva boya de superficie, bucea siempre con compañero y dentro de tu titulación.

Si al llegar el mar no tiene buena pinta, no entres. Ninguna tabla sustituye lo que ves en el agua ni la opinión de quien bucea allí cada día.

En resumen

  • El repunte es el rato en que la corriente de marea casi se para. Es el momento más fácil y seguro para bucear donde corre el agua.
  • No siempre coincide con la pleamar o la bajamar. En bocanas, canales y entre islas puede llegar una hora o más tarde.
  • La pleamar suele traer agua más limpia de fuera; la vaciante, la lluvia, los ríos y los temporales la enturbian.
  • Con mareas vivas la corriente es más fuerte y el repunte suele durar menos.
  • En el Mediterráneo la marea apenas mueve el agua. Allí cuentan el viento, el mar de fondo y la corriente general.
  • Más de un nudo de corriente ya pide formación y experiencia.

Herramientas: Altura de la marea a una hora

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor marea para bucear?

El repunte, el rato en que la corriente de marea se para antes de cambiar de sentido. Si puedes elegir, el de la pleamar suele dar mejor visibilidad, sobre todo cerca de rías, puertos y lagunas, porque entra agua limpia de mar abierto. Donde no hay apenas marea, como en casi todo el Mediterráneo, la hora la deciden el viento y el mar de fondo.

¿Cuánto dura el repunte de la marea?

La corriente parada del todo dura poco, de unos segundos a unos minutos, según la NOAA. El rato en que corre poco, que es el que sirve para bucear, es más largo y depende mucho del sitio; en el puente Blue Heron, en Florida, da para unas dos horas alrededor de la pleamar. Con mareas vivas suele ser más corto, porque la corriente coge fuerza antes, así que conviene estar en el agua un poco antes del repunte.

¿Se ve mejor bajo el agua con marea alta o con marea baja?

A menudo con la pleamar, porque entra agua de mar abierto, más limpia, mientras que la vaciante saca el agua turbia de rías, puertos y desembocaduras. Pero la lluvia de los días anteriores, el mar de fondo y el plancton pueden pesar más que la marea.

¿Cuánta corriente es demasiada para bucear?

DAN, la organización internacional de seguridad en el buceo, aconseja no bucear con corrientes de más de un nudo (unos 1,85 km/h) sin la formación y la experiencia adecuadas. Una corriente así ya cuesta remontarla aleteando, y en puntas y canales puede aumentar en poco tiempo.

¿Hace falta mirar la marea para bucear en el Mediterráneo?

En casi todo el Mediterráneo español la marea sube y baja unos centímetros o, como mucho, unas decenas de centímetros, así que no hay un repunte que esperar. Allí la corriente la mueven sobre todo el viento y la circulación del mar, y lo que hay que mirar es el viento, el mar de fondo y lo que diga el centro de buceo ese día.

¿Qué es una inmersión a la deriva?

Es una inmersión en la que te dejas llevar por la corriente a lo largo de un arrecife o una pared, y el barco te sigue en superficie y te recoge donde termines. Es cómoda, pero pide formación, un buen briefing del guía, boya de superficie y no separarte del grupo ni de tu compañero.

Fuentes

Ajustes

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Altura y distancia Mareas, olas y distancias
Temperatura Del aire y del agua
Viento Velocidad y rachas
Hora Mareas, sol y luna
Presión Presión atmosférica
Tema Automático: el de tu sistema

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