La marea no solo sube y baja: también se mueve
Cuando miras una tabla de mareas, ves alturas: el mar sube hasta la pleamar y baja hasta la bajamar. Pero para que el nivel suba en una ría o en un puerto, tiene que entrar agua de fuera, y para que baje, tiene que salir. Ese ir y venir es la corriente de marea.
En mar abierto, lejos de la costa, la corriente de marea suele ser débil. Cerca de tierra, en cambio, el agua tiene que pasar por sitios estrechos o poco profundos, y ahí se acelera, igual que el agua de un río cuando el cauce se estrecha. En la bocana de una ría, en un canal entre islas o en un estrecho, la corriente puede llegar a varios nudos.
El nudo es la unidad de velocidad en el mar: una milla náutica por hora, unos 1,85 kilómetros por hora. Puede parecer poco, pero una corriente de 2 nudos ya va más rápido de lo que nada mucha gente.
Entrante, vaciante y repunte
Cada ciclo de marea tiene tres momentos para la corriente:
- Corriente entrante (también llamada de llenante o creciente): el agua entra hacia la costa, las rías y los puertos mientras la marea sube.
- Corriente vaciante (o saliente): el agua sale hacia mar abierto mientras la marea baja.
- Repunte (o estoa): el rato en que la corriente se para o casi se para antes de cambiar de sentido.
En canales, rías y bocanas, la corriente va y viene por el mismo camino, como en un pasillo: dentro, fuera, dentro. Son corrientes alternativas. En mar abierto suele pasar otra cosa: la corriente no se para, sino que va girando poco a poco a lo largo de las doce horas y pico del ciclo, como la aguja de un reloj. Son corrientes giratorias, y casi siempre son más flojas.
Cuándo corre más: la regla de los doceavos
En muchas bahías y rías, la corriente es floja cerca de la pleamar y la bajamar, y más fuerte hacia la mitad de la marea. Lo explica bien una regla que usan los navegantes, la regla de los doceavos. En una marea semidiurna, que tarda unas seis horas en subir, el mar sube:
| Hora de la subida | Parte de la marea |
|---|---|
| 1.ª | 1/12 |
| 2.ª | 2/12 |
| 3.ª | 3/12 |
| 4.ª | 3/12 |
| 5.ª | 2/12 |
| 6.ª | 1/12 |
Un ejemplo con números: en una ría gallega, un día con 3,6 metros entre la bajamar y la pleamar, el mar sube 0,3 metros en la primera hora, 0,6 en la segunda, 0,9 en la tercera, otros 0,9 en la cuarta, 0,6 en la quinta y 0,3 en la sexta. Para subir 90 centímetros en una hora tiene que entrar mucha más agua que para subir 30, y por eso la corriente entrante corre más en la tercera y la cuarta hora.
La regla es aproximada y no sirve igual en todas partes, pero da una idea muy útil: si quieres aguas tranquilas, busca las horas cercanas al cambio de marea; si quieres agua en movimiento, las del medio.
El repunte no siempre llega con la pleamar
Es el error más común: pensar que la corriente cambia justo en la pleamar o en la bajamar. A veces es así, pero muchas veces no.
En una ría larga o en un canal, la marea avanza como una onda. Cuando en la bocana ya es pleamar, en el fondo de la ría el mar todavía está subiendo, y el agua sigue entrando para llenarlo. Por eso, en la bocana, la corriente entrante puede seguir bastante tiempo después de la pleamar. Lo mismo pasa al revés con la vaciante.
En los canales que unen dos mares con mareas distintas, la corriente depende de la diferencia de nivel entre los dos extremos, no de la marea de un solo lado. Pasa, por ejemplo, en el canal de Cape Cod o en Hell Gate, en Nueva York: la marea llega a cada extremo a horas distintas y con alturas distintas, y el agua corre con fuerza de un lado al otro.
Por eso los servicios hidrográficos publican predicciones de corrientes aparte de las tablas de mareas. En Estados Unidos, la NOAA, la agencia oceánica y atmosférica del país, da para muchos puntos la hora del repunte y la hora y la velocidad de la corriente máxima. Donde no hay predicción de corrientes, la tabla de mareas sirve de guía, pero conviene observar el agua: las boyas, los barcos fondeados y las algas te dicen hacia dónde corre.
Dónde son más fuertes
Las corrientes de marea se aceleran allí donde el agua tiene menos sitio para pasar:
- bocanas de rías y puertos, sobre todo en las rías gallegas y cantábricas;
- estrechos y canales entre islas;
- cabos y puntas, donde la corriente rodea la tierra y forma remolinos detrás;
- barras de arena a la entrada de rías y estuarios, donde además rompen las olas.
El estrecho de Gibraltar es un caso especial. Además de corrientes de marea fuertes, tiene una corriente permanente: el agua del Atlántico entra por la superficie hacia el Mediterráneo, y el agua mediterránea, más salada y densa, sale por el fondo. La corriente de marea se suma o se resta a ese flujo, y en algunos momentos el agua de superficie llega a correr hacia el Atlántico.
Mareas vivas, mareas muertas y viento
La fuerza de la corriente va con el tamaño de la marea. Con mareas vivas, cerca de la luna nueva y la llena, entra y sale más agua en el mismo tiempo, y las corrientes son más fuertes. Con mareas muertas, más flojas. En España, el coeficiente de marea es una buena pista: con coeficientes altos, cuenta con más corriente.
El viento también cuenta. Cuando sopla en contra de la corriente, levanta una mar corta, empinada y desordenada, mucho peor de lo que haría el mismo viento con el agua quieta. En las barras y las bocanas, viento de mar contra corriente vaciante es una combinación que hay que evitar con una embarcación pequeña o un kayak.
Las corrientes de resaca son otra cosa
En las playas se habla mucho de corrientes y de resaca, pero no son corrientes de marea. Una corriente de resaca es un flujo estrecho de agua que vuelve mar adentro después de que las olas la empujen hacia la orilla. Su motor son las olas.
La marea, eso sí, cambia su comportamiento. En muchas playas, al bajar la marea quedan al descubierto bancos de arena con canales entre ellos, y por esos canales salen las resacas con más fuerza. Si te arrastra una, no luches contra ella: nada en paralelo a la orilla hasta salir de la corriente y luego vuelve a la playa, o flota y pide ayuda.
Cómo usar las corrientes a tu favor
- Para pescar, el agua en movimiento suele ser mejor que el repunte: arrastra el alimento y activa a los peces. Lo explicamos en pescar según la marea.
- Para bucear o nadar en una bocana, el repunte es el momento más seguro. Si no hay predicción de corrientes, cuenta con que puede llegar algo después de la pleamar o la bajamar.
- En kayak o en barca, sal contra la corriente mientras estás fresco y deja que te traiga de vuelta, o sal a favor y planea la vuelta para después de que cambie, con ella a favor.
- Para mariscar o pasear por zonas que cubre el mar, recuerda que el agua sube más deprisa en las horas centrales. Tienes más consejos en mareas y seguridad.
En resumen
- La corriente entrante acompaña a la marea que sube y la vaciante, a la que baja. Entre las dos está el repunte, cuando el agua casi se para.
- En bahías y rías, la corriente suele ser más fuerte hacia la mitad de la marea, en la tercera y la cuarta hora.
- El repunte no siempre coincide con la pleamar o la bajamar. En canales y bocanas puede llegar bastante después.
- Las mareas vivas traen corrientes más fuertes, y el viento contra la corriente levanta una mar corta y peligrosa.
- Las corrientes de resaca de las playas las causan las olas, no la marea, aunque la altura de la marea cambia cómo se comportan.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el repunte de la marea?
Es el rato en que la corriente de marea se para o casi se para antes de cambiar de sentido, entre la entrante y la vaciante. También se llama estoa. Suele durar poco. Según la NOAA, de unos segundos a varios minutos.
¿Cuándo es más fuerte la corriente de marea?
En muchas bahías y rías, hacia la mitad de la subida o de la bajada, en la tercera y la cuarta hora después de la pleamar o la bajamar. Además, es más fuerte con mareas vivas, cerca de la luna llena y la nueva, que con mareas muertas.
¿La corriente cambia justo en la pleamar?
No siempre; según la NOAA, en la mayoría de los sitios no coincide. En algunas bahías el cambio queda cerca de la pleamar y la bajamar, pero en canales, estrechos y bocanas de rías el agua puede seguir entrando o saliendo bastante tiempo después. Para eso existen las predicciones de corrientes, distintas de las tablas de mareas.
¿Una corriente de resaca es una corriente de marea?
No. La resaca de las playas es un flujo estrecho de agua que vuelve mar adentro empujado por las olas. La marea no la causa, pero sí influye: en muchas playas las resacas cambian de fuerza y de sitio según la marea esté alta o baja.
¿Qué es un nudo?
Es la unidad de velocidad que se usa en el mar. Un nudo es una milla náutica por hora, es decir, 1,852 kilómetros por hora. Una corriente de 2 nudos mueve el agua a unos 3,7 kilómetros por hora, más rápido de lo que nada mucha gente.