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Mareas

Qué son las mareas y por qué hay dos al día

Las mareas son la subida y la bajada lentas del nivel del mar que provoca, sobre todo, la atracción de la Luna, con ayuda del Sol. En casi todas las costas hay dos pleamares y dos bajamares al día porque la Tierra gira bajo dos «abultamientos» de agua, uno mirando a la Luna y otro en el lado contrario.

Actualizada el 7 min de lectura

En esta guía
  1. La Luna tira más del agua que tiene más cerca
  2. Por qué hay dos abultamientos de agua y no uno
  3. Por qué la marea llega cada día unos 50 minutos más tarde
  4. El Sol: mareas vivas y mareas muertas
  5. En la costa real, manda la forma del mar
  6. El tiempo también mueve el mar
  7. Qué significa todo esto cuando vas a la costa
  8. En resumen
  9. Preguntas frecuentes
  10. Guías relacionadas

La Luna tira más del agua que tiene más cerca

La gravedad se debilita con la distancia. La Luna atrae a toda la Tierra, pero no con la misma fuerza en todos sus puntos: tira un poco más del lado que tiene enfrente, algo menos del centro del planeta y todavía menos del lado opuesto, que está casi 13.000 kilómetros más lejos.

La tierra firme apenas se deforma con esa diferencia: también sube y baja un poco, sin que nadie lo note. El agua de los océanos, en cambio, se mueve con libertad y se va acumulando donde esa atracción la empuja.

Lo que cuenta no es la fuerza con la que la Luna tira de la Tierra, sino la diferencia entre lo que tira de un lado y del otro. A esa diferencia se le llama fuerza de marea, y explica algo que sorprende: aunque el Sol es muchísimo más grande, la Luna mueve más el mar.

El Sol atrae a la Tierra con mucha más fuerza que la Luna, pero está unas 390 veces más lejos. A esa distancia, la diferencia entre un lado del planeta y el otro es pequeña. El resultado es que el efecto del Sol sobre las mareas es más o menos la mitad del de la Luna.

Por qué hay dos abultamientos de agua y no uno

Si solo contara el tirón de la Luna, cabría esperar un único bulto de agua mirando hacia ella. Pero hay dos, y el segundo está justo en el lado contrario.

Para entenderlo, piensa en tres puntos en línea: el agua del lado cercano a la Luna, el centro de la Tierra y el agua del lado lejano. La Luna tira de los tres, pero más del primero que del segundo, y más del segundo que del tercero:

  • el agua del lado cercano «se adelanta» hacia la Luna;
  • el centro de la Tierra se adelanta un poco respecto del agua del lado lejano, que se queda atrás.

El planeta se estira en la dirección de la Luna, como una pelota de goma de la que tiras por los dos extremos. El agua forma dos abultamientos, uno hacia la Luna y otro en la cara opuesta. Entre los dos, a un cuarto de vuelta, el nivel baja: ahí están las bajamares.

La Tierra da una vuelta sobre sí misma cada día, así que cualquier punto de la costa pasa por los dos abultamientos y por los dos «valles». Por eso, en casi todo el Atlántico, desde Galicia hasta Cádiz o desde Maine hasta Florida, hay dos pleamares (marea alta) y dos bajamares (marea baja) al día, con algo más de seis horas entre una y otra.

Por qué la marea llega cada día unos 50 minutos más tarde

Mientras la Tierra gira, la Luna avanza en su órbita en el mismo sentido. Para volver a tener la Luna en el mismo sitio del cielo, la Tierra tiene que girar un poco más de una vuelta completa. Ese «día lunar» dura unas 24 horas y 50 minutos.

Las mareas siguen el reloj de la Luna, no el del Sol. En la práctica:

  • entre dos pleamares seguidas pasan, de media, unas 12 horas y 25 minutos;
  • la pleamar de mañana llega unos 50 minutos más tarde que la de hoy (según el día y el lugar, puede ser bastante menos o bastante más);
  • en unas dos semanas, las mareas dan la vuelta al reloj: si hoy la pleamar es a las ocho de la mañana, dentro de quince días volverá a ser más o menos a esa hora.

Es un buen truco para hacer planes: si sabes a qué hora es la pleamar hoy, puedes calcular a ojo la de los próximos días sumando unos 50 minutos por día. Para la hora exacta, mira siempre la tabla del lugar.

El Sol: mareas vivas y mareas muertas

El Sol también estira el océano, aunque menos. Lo interesante es cómo se combina su efecto con el de la Luna:

  • En luna nueva y en luna llena, el Sol, la Tierra y la Luna están alineados. Los dos efectos se suman: las pleamares son más altas y las bajamares más bajas. Son las mareas vivas.
  • En cuarto creciente y en cuarto menguante, el Sol y la Luna tiran en ángulo recto. Sus efectos se restan en parte y la diferencia entre pleamar y bajamar es menor. Son las mareas muertas.

Ese ciclo se repite dos veces en cada mes lunar, de unos 29,5 días, así que hay mareas vivas más o menos cada dos semanas. Suelen llegar uno o dos días después de la luna nueva o llena, porque el océano tarda en responder. En España y en Francia, la fuerza de cada marea se resume en un número, el coeficiente de marea.

La distancia también cuenta. La órbita de la Luna no es un círculo: cuando está más cerca de la Tierra (en el perigeo), su efecto es mayor, y si eso coincide con luna nueva o llena, las mareas vivas son especialmente grandes. Algo parecido pasa cerca de los equinoccios de marzo y septiembre, cuando el Sol está sobre el ecuador. Por eso las bajamares más espectaculares del año en el Cantábrico suelen llegar en primavera y en otoño.

En la costa real, manda la forma del mar

El modelo de los dos abultamientos explica el ritmo de las mareas, pero no su tamaño. En un planeta cubierto por un océano profundo y sin continentes, la diferencia entre pleamar y bajamar sería pequeña en todas partes. En las costas reales hay de todo:

  • en la bahía de Fundy, en Canadá, la diferencia puede superar los 15 metros;
  • en Santander o en A Coruña pasa de 4 metros en las mareas vivas grandes;
  • en Charleston (Carolina del Sur) ronda 1,6 metros de media;
  • en Barcelona o en Valencia se queda, como mucho, en unas decenas de centímetros.

La razón es que los continentes no dejan que los abultamientos den la vuelta al planeta. La marea se comporta más bien como una onda muy larga que entra en cada océano y lo recorre girando alrededor de unos puntos donde el nivel casi no cambia. La forma y la profundidad de cada cuenca, la anchura de la plataforma continental y las bahías y rías la agrandan o la apagan. Cuando una bahía tiene el tamaño justo, el agua entra en resonancia, como cuando chapoteas en la bañera al ritmo adecuado: eso es lo que pasa en Fundy.

Por la misma razón, la pleamar no llega cuando la Luna pasa por encima de nuestra cabeza, sino con un retraso que depende de cada lugar y puede ser de varias horas. Ni siquiera dos pueblos a pocos kilómetros tienen siempre la misma marea: dentro de una ría, la pleamar puede llegar más tarde que en la bocana. Por eso cada puerto tiene su propia tabla. Las costas con una sola marea al día o con mareas desiguales se explican en la guía de tipos de marea, y el caso del Mediterráneo, en por qué el Mediterráneo casi no tiene marea.

El tiempo también mueve el mar

La tabla de mareas da la marea astronómica: la que se calcula con la Luna y el Sol. El tiempo la cambia un poco:

  • La presión del aire. Con una borrasca, el mar sube; con un anticiclón, baja. La regla aproximada es un centímetro por cada hectopascal: una borrasca de 980 hPa puede subir el nivel unos 30 centímetros respecto a un día normal.
  • El viento. Si sopla de mar hacia tierra durante horas, apila agua contra la costa y la pleamar llega más alta y a veces antes. Si sopla de tierra, el mar baja más de lo previsto.
  • Los ríos. En los estuarios, una crecida retrasa y suaviza la bajamar.

Casi siempre son unos centímetros, pero en una pleamar viva con temporal pueden marcar la diferencia entre un paseo marítimo seco y uno inundado.

Qué significa todo esto cuando vas a la costa

  • En el Atlántico y el Cantábrico, cuenta con dos pleamares y dos bajamares al día, separadas por algo más de seis horas.
  • Cada día, la marea llega unos 50 minutos más tarde: la pleamar de la mañana acaba pasando a la tarde a lo largo de la semana.
  • Cada dos semanas, aproximadamente, hay mareas vivas (más subida y más bajada) y mareas muertas (menos).
  • La marea de cada lugar es distinta, aunque esté cerca: mira siempre la tabla de tu playa o tu puerto, no la de la ciudad de al lado.
  • Si hay temporal, deja margen: el mar puede llegar más alto de lo que dice la tabla.

Si vas a pescar, a mariscar o a pasear por las rocas, el siguiente paso es aprender a leer una tabla de mareas: qué significan las horas, las alturas y el coeficiente.

En resumen

  • La marea nace de la diferencia entre la fuerza con que la Luna atrae el lado cercano de la Tierra, su centro y el lado lejano.
  • Esa diferencia estira el océano en dos abultamientos, y la Tierra gira bajo ellos. Por eso en casi todas las costas hay dos pleamares y dos bajamares al día.
  • Las mareas siguen el día lunar, de 24 horas y 50 minutos, así que cada día llegan unos 50 minutos más tarde.
  • El Sol suma o resta su efecto, que es más o menos la mitad del de la Luna. De ahí las mareas vivas y muertas.
  • La forma de la costa y del fondo decide el tamaño real de la marea. Por eso cada puerto tiene su propia tabla.

Herramientas: Altura de la marea a una hora

Preguntas frecuentes

¿Cuántas mareas hay al día?

En la mayoría de las costas hay dos pleamares y dos bajamares cada 24 horas y 50 minutos, separadas por unas seis horas y cuarto. En algunos lugares, como buena parte del golfo de México, solo hay una pleamar y una bajamar al día.

¿Por qué la marea es cada día más tarde?

Porque las mareas siguen a la Luna, y la Luna tarda unas 24 horas y 50 minutos en volver al mismo punto del cielo. De media, la pleamar llega unos 50 minutos más tarde que el día anterior, aunque según el día puede ser bastante menos o bastante más.

¿Qué influye más en las mareas, la Luna o el Sol?

La Luna. El Sol atrae a la Tierra con mucha más fuerza, pero está unas 390 veces más lejos, y en las mareas cuenta la diferencia de atracción entre un lado del planeta y el otro. El efecto del Sol es más o menos la mitad del de la Luna.

¿Hay mareas en los lagos?

Sí, pero son minúsculas. En los Grandes Lagos de Norteamérica la marea astronómica no llega a 5 centímetros. Lo que se nota allí son los cambios de nivel por el viento y la presión.

¿Qué es la pleamar y qué es la bajamar?

La pleamar es el momento en que el mar alcanza su nivel más alto en un ciclo de marea (marea alta), y la bajamar, el más bajo (marea baja). Entre una y otra, el mar sube (marea creciente o entrante) o baja (marea menguante o vaciante).

Fuentes

Ajustes

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Altura y distancia Mareas, olas y distancias
Temperatura Del aire y del agua
Viento Velocidad y rachas
Hora Mareas, sol y luna
Presión Presión atmosférica
Tema Automático: el de tu sistema

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